Violencia en Colombia: sombra que persigue a los que se van y a los que se quedan

Porque la violencia aún no termina, porque el llamado “Frente Nacional” terminó de hundir al país en miseria, desigualdad y tiranía.  Éste es un análisis realizado con base en los relatos periodísticos contenidos en el libro “Colombia Amarga” del periodista y escritor, Germán Castro Caycedo (1976), y la producción cinematográfica “Rodrigo D: no futuro” (1990), dirigida por Víctor Gaviria.

Universidad de La Sabana (Laura Del Pilar Rodriguez Salamanca)

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Ajedrez en la vía

 Foto: Laura del Pilar Rodríguez.


Foto: Laura del Pilar Rodríguez.

Jugadores de ajedrez en la séptima.

Jugadores de ajedrez en la séptima.

Luis Gaviria, comerciante del sector La Candelaria, desde hace un año se dedica a alquilar tableros y enseñar ajedrez en frente del Centro Artesanal Plaza Bolívar.

En Bogotá, más exactamente en la carrera séptima, las actividades culturales y recreativas gratuitas y a bajo costo son comunes. Una de estas es un “club” de ajedrez sobre la vía pública entre las calles doce y trece – frente al Centro Artesanal Plaza Bolívar- donde acuden, desde hace un año, entre quince y veinte personas diariamente a jugar, socializar y aprender de su propietario, Luis Gaviria.

Luis descubrió hace treinta y cinco años el ajedrez. Fue gracias a su hermano, Joaquín Gaviria, que empezó a mover las fichas frente al tablero cuando vivían en San José del Guaviare en una época de fuerte violencia. Allí se protegían del peligro en una habitación donde el juego era su única distracción. Desde ese entonces, según afirma, se siente “muy feliz de jugar ajedrez”. Pero a pesar de su afición, no fue sino hasta hace un año que empezó a dedicarse de lleno a enseñar y alquilar tableros para el disfrute de otros jugadores en el sector la Candelaria.

Al “club” de ajedrecistas asisten diariamente entre quince y veinte personas del sector, los cuales pagan solamente mil pesos por tiempo libre y pueden “distraerse, alejarse de vicios, socializar y disfrutar del bagaje cultural”, según lo afirma Daniel Castañeda, un jugador habitual del sector. Él asiste durante cuatro o cinco horas al día, ya que considera al club de Luis una buena opción por el nivel de los jugadores que lo frecuentan y por su precio. Además de estar ubicado a los alrededores de su lugar de empleo en el área de telecomunicaciones.

El horario habitual de juego es desde las nueve o diez de la mañana hasta las nueve de la noche, a excepción de los jueves cuando la actividad comercial de Luis concluye a las ocho de la noche. Ésta también incluye un negocio de alimentos y bebidas ubicado en una caseta proporcionada por la Alcaldía de Bogotá.

La Red de Economía la Candelaria le ha proporcionado a Luis capacitaciones en diversas áreas como mercadeo y ventas, sistemas y relaciones humanas.Pero, contrario a ésto, todo no es color de rosa, pues a pesar del nivel y dedicación de Luis, él no cuenta con el apoyo de la Liga de Ajedrez de Bogotá para seguir aprendiendo y mejorando su negocio, el cual contribuye con la formación de nuevos jugadores a bajo costo.

Asimismo, la actividad del club se ve dificultada en ocasiones por varios factores como las fuertes protestas que se presentan en el sector, pues disminuyen el número de asistentes, y las obras de mejoramiento de la malla vial que se adelantan desde el mes de junio de 2014, pues generan incomodidad por el polvo, el deterioro de los tableros, el ruido de la maquinaria y el trato poco amable de los ingenieros de la obra. Aunque para Luis las incomodidades valen la pena, pues “la vía va a quedar muy bonita y (éste) va a ser un beneficio para todos”.

Pero el diario trajinar de Luis Gaviria y su club de ajedrez en la vía va más allá de una simple actividad económica o de ocio, ya que este personaje, a pesar de las dificultades diarias, sueña, como él lo dice, con crear “un círculo (…), una red de ajedrecistas a nivel del mundo”.